EL ANILLO DE ORO VS. EL ANILLO DE PLATA DE RUSIA
01 September 2026

El Anillo de Oro de Rusia lo conoce casi todo el mundo: incluso quienes nunca han estado allí han oído hablar de sus antiguas ciudades, sus cúpulas doradas y sus monasterios. Sin embargo, pocos saben que esta ruta icónica tiene una alternativa: el Anillo de Plata, que discurre por las regiones noroccidentales del país. Este itinerario septentrional puede ofrecer experiencias radicalmente nuevas. En lugar del habitual ambiente monástico, al viajero le esperan severas fortalezas, huellas varegas y una arquitectura única.
El famoso «Anillo de Oro» debe su nacimiento al periodista soviético Yuri Bychkov. A finales de la década de 1960, realizó un viaje por antiguos asentamientos rusos y publicó una serie de crónicas de viajes, llamándolas metafóricamente el «fondo de oro» del patrimonio cultural nacional. Hoy en día, esta ruta circular abarca los centros clave de la Rusia nororiental con sus obras maestras de la arquitectura antigua. El programa tradicional incluye ocho localizaciones. Los viajeros visitan Sérguiev Posad con su majestuosa Lavra, Pereslavl-Zaleski a orillas del lago Plechéievo, Rostov el Grande con su Kremlin de piedra blanca y su campanario, así como Yaroslavl y Kostromá, famosas por sus antigüos monasterios y sus galerías comerciales. Cierran la lista clásica Ivanovo con su singular construtivismo, Súzdal, una reserva natural, y Vladímir, que conserva las legendarias Puertas de Oro y numerosas catedrales.
Como contrapunto al popular Anillo de Oro, las fronteras noroccidentales del país agrupan una ruta más concisa y con carácter propio: el Anillo de Plata. Su base son las tierras de la antigua República de Nóvgorod y los antiguos centros comerciales. Este anillo turístico forma una especie de collar de fortalezas, monasterios y fincas nobiliarias. El núcleo histórico de la ruta lo forman Veliki Nóvgorod con su catedral de Santa Sofía, la más antigua, y el Patio de Yaroslavl, así como Pscov, famosa por su Kremlin y el monasterio de Mirósh con sus frescos. También se incluyen la antiquísima Stáraya Ladoga, la europea Víborg con su castillo y el parque rocoso de Monrepos, la palaciega Gátchina, Kinguisepp y la fortaleza fronteriza de Ivangórod. El nombre poético de la ruta es una continuación lógica de su análogo «dorado», que resalta la beleza austera, pero no menos noble, de la arquitectura septentrional.
La diferencia entre estas dos rutas no radica tanto en la geografía como en su mentalidad. La ruta del Anillo de Oro sumerge al viajero en el corazón de las tierras de Vladímir-Súzdal y de Moscú, con sus iglesias ostentosas, grandes conjuntos monásticos y santuarios espirituales. El Anillo de Plata es el reinado de la naturaleza septentrional severa, de las fortalezas medievales y de los motivos escandinavos. Juntas, estas rutas contrastan armoniosamente complementándose mutuamente.